Actualización sábado, 19 junio 2004 a las 13:27:45
Contemplar la vida... para transformarla
Oración para andar por casa

Oración de andar por casa

“Mi casa es casa de oración”

 EVANGELIO

Lucas 19, 45-48

 En aquel tiempo, entró Jesús en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles:
-«Escrito está: "Mi casa es casa de oración"; pero vosotros la habéis convertido en una "cueva de bandidos."»
Todos los días enseñaba en el templo.
Los sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo intentaban quitarlo de en medio; pero se dieron cuenta de que no podían hacer nada, porque el pueblo entero estaba pendiente de sus labios.

 
He estado esta mañana en cada de un matrimonio amigo, cristiano, comprometido con Jesucristo, la Iglesia y los pobres. El, en Pastoral Obrera y Justicia y Paz, en la parroquia..; ella, trabajando en la cárcel con las presas, en el barrio, en una asociación que apuesta por tus  predilectos… Su vida rezuma evangelio.

En uno de los grupos de la Parroquia, “Grupo de formación y cultura obrera” me he encontrado con Luis, Carmina, Cuqui, María Ángeles, Fausti, Iulia y su hija Sofi –de unos meses (son de Ucrania), Alex de Ecuador, Fani de Ecuador, Brige de Colombia, Liliana… Una vez más hemos experimentado la realidad de los hermanos y hermanas inmigrantes de diversos países.. Otros que no han podido venir nos han hecho reflexionar sobre la realidad y experiencia que están viviendo: ilegalidad, sus primarias necesidades, trabajos precarios o sin trabajo, horarios de trabajo que les dificulta la participación …

Fani había cambiado el turno de trabajo para poder asistir a la reunión. Iulia y su hija Sofi estaban con gripe y ahí estaba esta mujer joven con su hija de unos meses… Brige llegó tarde (el trabajo no le deja disponer del tiempo que tiene), Remigia había avisado que si no había nadie de su familia que le pudiera acompañar, que no podría asistir –está muy enferma de los huesos-, es de Guinea…

Después de compartir la vida, como solemos hacer, hemos estado preparando la celebración de domingo 30 de noviembre y una fiestecilla –prevista en el proceso de acción que llevamos- que vamos a hacer en el grupo con motivo de la Navidad, invitando a otras personas de la parroquia y del barrio, sobre todo trabajadores y trabajadoras inmigrantes.

El grupo de Pastoral Obrera (EPPO) que anima este “Grupo de Formación y cultura obrera”, sigue permaneciendo a pesar de las dificultades de asistencia del resto, pero valorando lo pobre y lo pequeño, eso a lo que el mundo no le da importancia. Estos hermanos y hermanas van escribiendo día a día una página de tu evangelio con toda gallardía, paciencia, búsqueda, preocupación por sus hermanos, entrega, generosidad y descubriendo desde Ti el sentido a lo que aparentemente no tiene ninguno… “Señor, esta noche no henos pescado nada, pero en tu nombre volveremos a echar las redes”. Bregar una semana y otra y otra más, sin al parecer no obtener respuesta, pero… fiándose de Ti. Sin esta confianza ya habrían abandonado. 

Me encontré también con J.L. y hablamos de su hijo mayor, enfermo, con un a esquizofrenia grande, dándole muchos problemas en la familia, metido en la droga aunque vuelve a intentar dejar todo ese mundo….

Todos ellos son templo tuyo, Señor. Tú te has identificado con ellos y en ellos te muestras: unos participando de manera especial de tu Cruz; otros, sintiéndose invitados por Ti a salir a los caminos y anunciar tu Reino, descubrir tu presencia e invitados a descalzarse ante los hermanos más pobres sabiendo que pisan arena de desierto, pero convencidos de que Tú, ahí, nos abres camino para, juntos, seguir tus huellas acompañando el proceso de acción que hacemos juntos, trabajando la conciencia, acogiendo el sentido en el compromiso transformador, devolviendo a los hermanos el evangelio que descubrimos en ellos; somos conscientes de lo que tu nos has dicho: “Mi casa es casa de oración”. Señor, no queremos convertirla en cueva de ladrones. Todos los días nos anuncias el Evangelio en estos templos vivientes. Son templos pobres y empobrecidos, pero ricos por tu presencia en ellos. A veces una presencia que nos desconcierta: te descubrimos dolorido y oprimidos unas veces; otras, apuntándonos  la dirección por dónde hemos de  seguir; en otro momentos, ayudándonos a descubrir rasgos de tu rostro transfigurado en gestos sencillos e importantes de unos y de otros apostando por una vida digna, dando pasos en su compromiso o manifestando la solidaridad y el cariño hacia aquellos que están en la  situación que ellos…

 “Los sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo intentaban quitarlo de en medio; pero se dieron cuenta de que no podían hacer nada, porque el pueblo entero estaba pendiente de sus labios”. Este pequeño pueblo sigue estando pendiente de tus labios, sigue permaneciendo a la escucha de sus hermanos sencillos y pobres porque saben descubrir en tu Palabra en los labios donde tú nos sigues pronunciando la Buena Noticia. Es un misterio, Señor. Pero es así. Es tu misterio, el misterio de tu encarnación y misterio pascual. Así y ahí, enterrados  con los sepultados, siendo compañeros de camino de los caídos en la cuneta de  la historia, siguen descubriendo Buena Noticia en la Cruz porque saben que es el camino de la Resurrección. No es fácil, no les resulta fácil, no nos resulta fácil, pero … Señor, no queremos convertir tu templo viviente y pobre en una cueva de ladrones que, por desgracia, descubrimos no pocas veces cuando se utiliza a los más pobres del mundo obrero como espacio de violación de sus derechos humanos más elementales.

 Te presento esta noche, Señor, a todos estos hermanos y hermanas de aquí y de ella. Tu los conoces, tú sabes cómo son y qué son. Señor, dame oídos para escuchar, ojos para ver, corazón para contemplar y manos para colaborar en el compromiso con todos ellos.

 VK 20 de noviembre de 2003. Manolo Barco