°CÓMO ACOMPAÑA JESÚS LOS PROCESOS DE LAS PERSONAS Y GRUPOS?

Estudio de Evangelio de Manolo Barco

  1. INTRODUCCIÓNEl ciego es figura del pueblo reducido a la impotencia y privado de su condición humana por la opresión que ejercen los dirigentes. ┤Abrir los ojos al ciego¬ es frase que pone en relación la actividad de Jesús con la misión liberadora del Siervo de Dios (Is 42, 6; 49, 6) en el contexto del segundo éxodo (Is 35, 5.10) con el que Dios se proponía sacar al pueblo de la esclavitud de Babilonia (40, 1ss). Hoy estamos también en Babilonia.
  2. La curación del ciego es la explicación del nacimiento por el Espíritu (3,6).

    El ciego ha vivido desde siempre en el ámbito de la tiniebla (9,1: ciego de nacimiento), lo cual le ha impedido ver la luz de la vida (1,5), este hombre no ha sabido nunca lo que puede y debe ser el hombre según el proyecto creador (1,4: [el proyecto] contenía vida); no habiendo tenido nunca experiencia de la luz-vida, ni siquiera aspira a salir de su ceguera.

    Jesús ha de tomar la iniciativa mostrándole el designio de Dios (9,6: su barro). Despertado así su anhelo de vida, Jesús lo invita a lavarse en la piscina del Enviado, donde el agua es el Espíritu.

    La señal que realiza Jesús con el ciego va seguida de un discurso polémico. La plenitud de vida que comunica Jesús es incompatible con el régimen de opresión. La institución judía no soporta la libertad y expulsa al que la obtiene. Jesús acoge al expulsado.

    En oposición a los dirigentes que sacrifican al pueblo, Jesús será el pastor modelo, que dará su vida para liberarlo. La comunidad de Jesús no será únicamente de origen judío, incorporará hombres de todo origen.

    Jn 9,1-12: Curación del ciego

    Jesús ha abandonado el templo y ha vuelto a la clandestinidad (8,59), pero no renuncia a su trabajo en favor del hombre. Este signo está en relación con su declaración anterior: Yo soy la luz del mundo (8,12); va a explicarla dando la vista a un ciego de nacimiento. El ciego, que no conoce la luz, es figura de los que nunca han podido saber lo que debe y puede ser el hombre. Jesús le hace ver el proyecto de Dios sobre el hombre, la plenitud de vida, y así se le abren los ojos.

     

  3. DINÁMICA DEL PROCESO DE ACOMPAÑAMIENTO DE JESÚS CON EL CIEGO DE NACIMIENTO.
      1. Atención a la vida normal y cotidiana tal como aparece
      2. 9, 1-2 Al pasar vio Jesús un hombre ciego de nacimiento. Le preguntaron sus discípulos.' ┤Maestro, °quién había pecado, él o sus padres, para que naciera ciego?¬.

        La escena sucede fuera del templo, Jesús va caminando. Tanto Jesús como los discípulos realizan una mirada interesándose por el ciego de nacimiento. Se han fijado. Pero aquí vemos ya dos tipos de miradas: en estos versículos a parece la mirada de los discípulos: miran desde la Ley.

         

      3. Mirar la vida desde el proyecto de Dios. Mirada profunda, liberadora, sin prejuicios moralistas, sociales, culturales ni religiosos. Una mirada que desencadena acción liberadora. Mirada realizada desde el proyecto de Dios.
      4. 3 Contestó Jesús: ┤Ni había pecado él ni tampoco sus padres, pero así se manifestarán en él las obras de Dios¬.

        No es un castigo divino la realidad del mundo obrero, la realidad precaria del mundo obrero y Dios no es indiferente ante el mal. Él quiere que el hombre, el pueblo, la clase obrera salga de su miseria y le ayuda a ello. El ciego es un muerto en vida (como el inválido de 5,5ss) abandonado por los dirigentes. El mundo obrero no importa nada a los dirigentes, a los poderosos, al sistema, a la religión neoliberal. En él va a mostrarse lo que hace Dios con los que han nacido y siguen privados de su condición humana.

         

      5. Un acompañamiento que pone en acción. Un actuar en el que implica a los discípulos "nosotros tenemos que trabajar..." No se trata de una acción cualquiera, hay que realizar las obras que el Padre ha mandado. Y también es una acción que urge: antes de que se eche encima la noche.
      6. 4 ┤Mientras es de día, nosotros tenemos que trabajar realizando las obras del que me mandó. Se acerca la noche, cuando nadie puede trabajar¬.

        Jesús advierte a sus discípulos que han de asociarse a su actividad. Lo mismo que a los Mtos. Obreros Cristianos, a los militantes, consiliarios, a la Iglesia. Nos pide que nos asociemos a su acción. En el ciego van a manifestarse las obras de Dios por mano de Jesús (cf. 5,17-36; 3,21; 4,34). En el mundo obrero, y en especial en los más pobres del mundo obrero se manifiestan y se van a manifestar las obras de Dios, pero también los suyos hemos de realizarlas (cf. 14,12). (20,21: como "el Padre me ha enviado, os mando yo a vosotros"). Como aparece por este episodio, las obras que Dios realiza consisten en liberar al hombre de su impotencia y darle capacidad de acción. En esto mismo consiste nuestra acción militante.

         

      7. Un acompañamiento que ayude a descubrir la originalidad de la acción, de la militancia: la acción ha de manifestar quién es Jesús: la Luz del mundo.
      8. 5 ┤Mientras esté en el mundo, soy luz del mundo¬.

        "Yo soy la luz del mundo" define su misión de Mesías, hace referencia a la misión liberadora del Siervo de Dios según los dos pasajes de Isaías (42,6ss; 49,6ss). Estos textos definen, por una parte, al siervo como luz de las naciones y, por otra, su misión, como abrir los ojos a los ciegos, acción que figura la liberación de la opresión . Jesús es la luz del mundo, la luz del mundo obrero. Esto quiere decir qué es y en qué cosiste su misión: en liberar a la manera del Siervo de Yahvé: El Siervo que es luz de las naciones es también el que, con su misión, viene a abrir los ojos a los ciegos. No podemos realizar y vivir la militancia sin su presencia. Cuando falta la luz no podemos realizar sus obras. La eficacia de la evangelización no viene de nosotros, sino de Él.

         

      9. Un acompañamiento que pone ante los ojos el proyecto de Dios. Una acción que re-recrea.
      10. 6 Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la salina, le untó su barro en los ojos.

        Jesús pasa a la acción. Aquel hombre, siendo ciego de nacimiento, no sabe lo que es la luz ni puede siquiera desearla. Por eso no le consulta. No pretende, sin embargo, suprimir su libertad; va a ponerle ante los ojos el proyecto de Dios sobre el hombre. La decisión de obtener la vista quedará en sus manos; él tendrá que ir por propia iniciativa a lavarse a la piscina.

        El barro alude a la creación del hombre. Aunque en Gn 2,7 se dice que Dios lo ┤modeló¬ del ┤polvo¬ de la tierra (arcilla del suelo), en otros pasajes del AT se usa la palabra ┤barro¬; así en Job 10,9: ┤Recuerda que me modelaste de barro¬; Is 64,7: ┤Señor, tú eres nuestro padre, nosotros el barro/arcilla y tú el alfarero: somos todos obra de tu mano¬. Con el uso del barro, Jesús reproduce simbólicamente la creación del hombre. La evangelización es un proceso de re-creación, de nueva creación. El ejercicio de la militancia en el mundo obrero significa colaborar con el Envido de Dios que viene a recrear a este mundo, en concreto para nosotros, el mundo obrero.

        Jesús hace barro con su saliva. Hay un elemento preexistente, la tierra (escupió en tierra), y uno suyo personal. Se pensaba que la saliva transmitía la propia fuerza o energía vital. En este contexto toma el puesto del agua necesaria para hacer el barro, resultado de la mezcla de ambos elementos. Por eso, a continuación habla Jn del ┤barro de Jesús¬. Se percibe claramente la intención del evangelista: hacer barro con la saliva significa la creación del hombre nuevo (simbolismo del día sexto), compuesto de la tierra/carne y la saliva/Espíritu de Jesús (Barro compuesto de la tierra, (=vida, experiencia del mundo obrero y en el mundo obrero) saliva =Espíritu (=experiencia de Dios que hacemos a partir de la vida y realidad de la clase obrera leída desde la Palabra de Dios. Por eso no podemos evangelizar si no hacemos experiencia de Dios en la vida, en el espesor de la misma, en la lucha y compromiso. ░Ahí es donde está llamado el militante a encontrarse con Dios!, a hacer experiencia espiritual (que, por cierto, es lo más original nuestro y lo más genuino que podemos ofrecer. Y esta es la identidad cristiana del militante obrero cristiano.

        De ahí la frase siguiente: le untó su barro en los ojos. El barro modelado con el Espíritu es el proyecto de Dios realizado, cuyo modelo es Jesús mismo, su propia humanidad llena de la gloria/amor de Dios. Esto es lo que pone ante los ojos del que nunca ha visto y no sabe lo que es ser hombre.

         

      11. Un acompañamiento que supone poner en camino, invitar a andar, a ponerse en acción
      12. 7a Él le dijo: ┤Márchate a lavarte a la piscina de Siloé (que significa 'Enviado') ¬.

        El proyecto de Dios manifiesta su amor por el hombre. Jesús se lo ha mostrado, pero la curación no sucede automáticamente; el ciego tiene que aceptar la luz y optar libremente por ella (3,19-21; cf. 1,12: "a cuantos la recibieron, los hizo capaces de hacerse hijos de Dios, a esos que mantienen la adhesión a su persona"). Aceptar la luz y optar libremente por ella. Aceptar esa luz, en un primer momento, es ponerse en marcha, en camino, en acción, con confianza. Otro momento de la evangelización es invitar a los hermanos a ir a lavarse a la piscina de Siloé. No porque tengan que purificarse, sino por lo importante que es que se pongan en camino, en acción solidarizándose con otros, con confianza y libremente. Es ahí donde empezará a encontrar la luz. Y es que la Luz, que es Jesús, se encuentra en la andadura, en la puesta en acción solidaria. Y este es el primer bautismo para los cristianos y para los paganos. A todos nos invita Jesús (judíos y paganos) a ir a esa piscina. Parece ser que la piscina de Siloé estaba fuera de los muros de la ciudad y era allí donde se hacían los baños/bautismos de los prosélitos paganos. Parece ser que el nombre de la piscina lo interpreta el autor del IV evangelio recordando el texto de Is 8, 4-6: "Este pueblo ha despreciado el agua de Siloé que corre mansa... sabed que el Señor hará que los sumerjan las aguas del Eufrates, torrenciales e impetuosas". Es en la aceptación de la solidaridad, de la acción hecha con amor y confianza donde el que era carne (=ciego) nacerá del Espíritu (Jn 3, 6).

         

      13. Acompañar significa poner en acción invitando a la confianza, única forma de que el resultado sea eficaz. Algo tiene que cambiar.
      14. 7b Fue, se lavó y volvió con vista.

        El hombre siguió las instrucciones y obtuvo la vista. El ciego ha alcanzado su integridad humana. Su fe ha consistido en fiarse de Jesús, y la ha expresado yendo a la piscina. Las obras de Dios (9,3s) hacen al hombre. Ha visto la luz, no a través de una enseñanza, sino a través de la acción. Qué importante es esto en la Evangelización! Fiarse. La evangelización también consiste en poner en acción, en una acción que libere, una acción que vaya siendo expresión del proyecto de Dios.

        ┤Lavarse¬ indica la aceptación del agua del Enviado, el Espíritu, el amor que se manifiesta. Aquí no tiene en sentido de purificación (el hombre no estaba en pecado...).

        Distinguir entre la cerrazón y la apertura a los demás y a Dios, entre el individualismo y la solidaridad, entre la opresión y la liberación, entre la pasividad y la acción, entre la dominación de los dirigentes y la confianza en Jesús... Así es como el que estaba ciego, comienza a ver, recibe la vista. Ese trabajo de concientización, de ayudar a mirar la vida no como algo cerrado en sí misma, como mera consecuencia del destino.. Ese ayudar a mirar la vida, la realidad del mundo obrero, no con los ojos ideologizados del sistema que oprime, sino con los ojos de Dios que libera; no con el proyecto neoliberal, sino con el proyecto de Dios.. no deja de ser un signo mesiánico que quien lo acoge y entra en él puede llegar a hacer una experiencia tan importante que marcará toda su vida, como le pasó al ciego del evangelio. Para el ciego del evangelio esta experiencia orientará en adelante su actuación.

         

      15. Jesús acompaña también "desde la distancia" y nunca rompe los procesos evangelizadores. Un acompañamiento que deja en libertad, pero no se desentiende. No agobia. Se vuelve a encontrar con él cuando es necesario que el ciego de otro paso más.
      16. 9,35a Se enteró Jesús de que lo habían echado fuera, fue a buscarlo.

        Jesús no interrumpe los procesos evangelizadores. No abandona el proceso. Unas veces guardará distancia para que el que está en proceso vaya creciendo y madurando. Pero Él no desaparece. Se presentará de una manera más especial en cada momento el proceso para seguir ayudando que se llegue hasta el final. Al que fue ciego, en proceso de evangelización, le falta aún algo más para llegar al final. Y Jesús quiere rematar la obra que el padre le ha enviado a realizar con el pueblo, la humanidad, el mundo obrero, los grupos... Una vez más toma la iniciativa. Jesús no abandona a quien ha sido fiel a la nueva visión y experiencia de sí mismo, del mundo, del Dios. Jesús fue a buscarlo. Acompañar los procesos significa seguir las huellas del que ha comenzado el camino y hacerse presente en momentos difíciles de manera especial. No ha terminado el proceso de Jesús con el ciego. No se puede desentender.

         

      17. Acompañar supone ayudar a los que están en camino a formular su experiencia más profunda y religiosa. Jesús ha de manifestarse de manera especial provocando un encuentro mucho más profundo. El que fue ciego ha de manifestar-explicitar lo que ya ha hecho vida. Por eso Jesús le plantea la adhesión a él.
      18. 35b y le dijo: ┤°Das tú tu adhesión al Hombre aquel?¬.

        El ciego se había ido adhiriendo a Jesús casi sin darse cuenta, se había ido adhiriendo a la comprensión de la vida, del mundo, de Dios que Jesús le había ofrecido, al proyecto que Jesús le había regalado. La experiencia que el hombre tiene de Jesús es la de un enviado de Dios, la de un Profeta. Se había ido adhiriendo a ┤El Hombre¬. Jesús le había puesto ante los ojos con su barro la imagen de su misma persona. Él es la luz que brilla en el mundo, porque su persona muestra al hombre el proyecto de Dios. Esto le ha dado un nuevo saber al que era ciego, una nueva conciencia de sí, que lo ha hecho juez de la misma Ley y libre frente a la coacción de los jefes. Pero aún no ha verificado que lo experimentado por él es consecuencia de la acción de Jesús y que tiene en él su cumplimiento pleno. Jesús es la realidad humana llevada a su máximo por la comunicación del Espíritu (1,32; 9,6). La fe consiste en adherirse a Jesús, el Hombre, que transparenta la gloria o amor del Padre

         

      19. Un acompañamiento que posibilite, en el encuentro con Jesús, reconocerle como el Hijo de Dios y adherirse a Él. El hombre está ya en condiciones de dar este fundamental paso, pero es necesario conocerlo, conocer a Jesús no solo como un profeta, sino como el hijo de Dios y adherirse a su persona, a su vida y destino, de manera consciente y tal y como es: el Mesías
      20. 36 Contestó él: ┤Y °quién es, Señor, para dársela?¬.

        El hombre ha dado ya su adhesión interior al ideal de hombre que Jesús le había hecho descubrir, pero no sabía que se realizara plenamente en él. Ante la pregunta de Jesús, desea identificarlo para expresarle su fe. De la experiencia del don recibido se llega a la adhesión del que ha dado el don, de cuya plenitud se recibe.

        37 Le contestó: ┤░Si lo has visto, y es él, el que está hablando contigo!¬.

        Jesús se revela al hombre como luz del mundo, le muestra la meta que Dios le propone; como liberador y salvador, le da la posibilidad de alcanzarla, comunicándole su Espíritu, el agua del Enviado (4,14; 7,37-39; 9,7).

         

      21. Acompañar supone posibilitar que los jóvenes del mundo obrero "den culto a Dios en Justicia y en Verdad". Último paso en el proceso: ha sido liberado para vivir desde Jesús, seguir sus pasos y para dar culto a Dios en justicia y en verdad

    38 Él declaró: ┤Te doy mi adhesión, Señor¬. Y se postró ante él.

    Por iniciativa de Jesús, se produce el encuentro definitivo con él, el reconocimiento de su persona, la adhesión y adoración

    El verbo ┤postrarse¬ es en griego el mismo que en 4,20s se ha traducido ┤dar culto/adorar¬. El antes ciego, expulsado de la sinagoga como pecador, enemigo de Dios, ha quedado excluido de las instituciones religiosas (sinagoga, templo), que monopolizan el culto a Dios. A cambio, encuentra el nuevo santuario, Jesús, donde se rinde el culto anunciado a la samaritana. Este no se localiza en un edificio, sino en el Hombre, porque consiste en la práctica del amor leal (4,23a Lect.), en trabajar con Jesús realizando las obras del que lo envió (9,4). La adhesión a Jesús ha desembocado en la adhesión al hombre (9,4). Es un adorador de los que el Padre busca (4,23).

     

  4. PROCESO DEL HOMBRE QUE RECOBRÓ LA VISTA UNA VEZ QUE JESÚS DESAPARECE
  5.  

      1. Su cambio crea interrogantes en los vecinos. En el fondo es su identidad lo que suscita los interrogantes.
      2. 8 Los vecinos y los que antes solían verlo, porque era mendigo, preguntaban. ┤°No es éste el que estaba sentado y mendigaba?¬.

        9a Unos decían: ┤El mismo¬. Otros, en cambio: ┤No, pero se le parece¬.

        La gente, para identificarlo, no lo ha llamado ┤el ciego¬, sino el mendigo sentado; lo ha descrito por su inactividad y dependencia, consecuencias de su ceguera. Tanto la duda como la admiración ante signos como éste no son sino reflejo de la novedad que produce el Espíritu en nuestras vidas y en las vidas de todos aquellos que han aceptado, confiados, el ir a la piscina de Siloé, una vez ungidos por el barro-Jesús.

         

      3. El hombre que fue ciego y mendigo no tiene inconveniente en manifestar su nueva identidad, signo de que para él ha sido algo bueno, con lo que está a gusto.
      4. 9h El afirmaba: ┤Soy yo¬.

        Jn pone en boca del ciego las mismas palabras que usa Jesús para identificarse él mismo (4,25-26 Lect.; 6,20; 8,24.28.58). Reflejan la nueva identidad del hombre acabado por el Espíritu; como Jesús, él es ahora un ungido, se ha encontrado a sí mismo. Una de las veces que comentaba la experiencia anterior con los militantes del equipo, sonriendo expresó más de uno y de una: "Pues somos los mismos, somos nosotros y nosotras". Como Jesús, esa afirmación de "yo soy" "somos nosotros, los mismos" no es ni más ░ni menos! que la expresión de su identidad, de una identidad nueva: ungidos por el Espíritu y encontrados consigo mismos.

         

      5. El interrogante y de los vecinos da lugar a la sorpresa y al interés de cómo "se le han abierto los ojos", cómo se ha realizado en él ese signo mesiánico
      6. 10 Le preguntaron entonces: ┤°Cómo se te han abierto los oídos?¬.

        La frase que usan alude a los textos proféticos ya citados antes (9,7b). El hecho insólito suscita su interés y quieren saber cómo ha sucedido. Esta es la pregunta de no pocos ante quienes, como al ciego, se les han abierto los ojos. Por un lado está la sorpresa de que aún los más pobres, los no tenidos en cuanta por el sistema, como si fuera imposible el cambio ya que estaban "en pecado", hayan tendido capacidad para salir de la ceguera, de la pasividad, de la increencia. Recuerdo a unas familias de la burguesía de Madrid, cristianas, viviendo en la zona céntrica-rica de la ciudad, que se sorprendían -no sé si se admiraban- de que en Vallecas hubiera comunidades cristianas, creyentes... Por otro lado estos hechos suscitan un interés sano poro saber cómo suceden estas cosas, cómo los ciegos mendigos han recobrado la vista. No deja de ser un signo mesiánico. A nosotros nos puede parecer algo muy normal porque los estamos viendo cada día en nuestros movimientos, en nuestros grupos, en los EPPOs o en las parroquias. Pero aunque nos parezcan cosas normales, sin embargo no por eso dejan de ser signos y testimonios, generados por el Espíritu que no deja de ofrecérnoslos para acogerlos como testimonio y a dar un paso más en nuestros procesos de conversión.

         

      7. El que está en proceso de evangelización empieza a dar testimonio de Jesús y de su hacer.
      8. 11 Contestó él: ┤Ese hombre que se llama Jesús hizo barro me lo unté en los ojos y me dijo: 'Márchate a Siloé y lávate'. Fui entonces, y al lavarme empecé a ver¬.

        El curado considera a Jesús un hombre como él (9,1: un hombre; 9,11: ese hombre). Sabe que se llama Jesús, que en el contexto podría aludir a su significado etimológico, ┤Dios salva¬, pero no lo conoce. Lo cierto es que, siguiendo sus instrucciones, ha obtenido la vista. Este testimonio del que fue ciego, todo lo que tiene de sencillo lo tiene de profundo y de síntesis perfecta de lo que es el proceso de evangelización -hasta este momento del texto en el que estamos-. Es verdad que el proceso de evangelización aún no ha terminado. El ciego en este momento no conoce aún a Jesús para poder expresarle su adhesión, pero podemos descubrir perfectamente que estamos en un nivel del proceso bastante adelantado. Más aún, él ya está "dando razón de su esperanza", ya está anunciando Buena Noticia. Y es que el proceso de Evangelización que realiza Jesús es un proceso en espiral y no lineal. Me encanta cuando a los militantes o a jóvenes de iniciación se les pide un testimonio y en menos de una página son capaces de sintetizar lo que "Ese Hombre que se llama Jesús ha hecho en sus vidas". (VER testimonio de Adolfo).

         

      9. De su testimonio se desprende el que la gente no solo pregunte ya el cómo, sino dónde está Jesús. La señal ha suscitado esperanza en los vecinos.
      10. 12 Le preguntaron: ┤Dónde está él?¬. ┤Respondió: ┤No sé¬.

        La curación constatada, el hecho de los ciegos lleguen a ver -signo mesiánico- suscita el interés por la persona de Jesús. La gente quiere saber dónde está (Jesús). Antes veían al ciego sentado, dependiendo de los demás (mendigo), y lo ven ahora válido e independiente gracias a la acción de Jesús. La señal suscita una esperanza y quieren encontrarlo (cf. 6,2). El hombre, sin embargo, no sabe dónde está. Jesús no hace proselitismo, simplemente actúa en favor del hombre y le deja su libertad. °Cómo colaborar con el Espíritu para provocar cada vez más y mejor procesos evangelizadores acompañados de signos de este tipo -que suscitan esperanza- para que el personal sienta cada vez mayor interés por encontrarse con Jesús? Creo que aquí la Iglesia tiene un reto muy grande. Creo que es un reto al que desde Pastoral Obrera hemos de ir respondiendo cada vez de manera más decidida

         

      11. El haber entrado en este proceso de evangelización le hace pasar por una prueba de fuego: los fariseos también se interesan, pero de manera distinta al pueblo, a sus vecinos. Pero el que fue ciego no se acobarda y da el mismo testimonio que a los vecinos. El pueblo era muy consciente, por experiencia, de la dureza de los fariseos y tanto los vecinos como el que fue ciego sabían que curar en sábado no estaba permitido.
      12. 9,13 Llevaron a los fariseos al que había sido ciego.

        14 El día en que Jesús hizo el barro y le abrió los ojos era descanso de precepto

        La Ley aparece en vigor para los fariseos, no para él, que continúa trabajando en favor del hombre, como trabaja el Padre (5,17; 9,4). Junto al descanso de precepto menciona Jn la acción de Jesús (amasar el barro), que estaba explícitamente prohibida por la interpretación farisea de la Ley 1, y, a su lado, coloca la frase ┤le abrió los ojos¬, de claro sentido mesiánico (9,7b Lect.). Su ┤amasar el barro¬ prolonga el día sexto de la primera creación; Jesús sigue creando al hombre.

        Con este juicio de los fariseos se descubre perfectamente la concepción totalmente contraria de la que el que fue ciego va descubriendo. El ignorante, el oprimido, el que no tenía conciencia de su identidad... aparecía ya en el versículo anterior como un sabio, como poseído por una sabiduría que viene de la vida, de la experiencia de alguien que ha sido tocado por la Sabiduría de Dios confundiendo a los sabios de la ley. Dios, eligiendo lo despreciable de este mundo para confiundir a lo fuerte, lo ignorante de este mundo para confundir a los sabios. El sábado por encima de la persona. Las cosas, los intereses, el mercado, las leyes del mercado por encima de la persona humana.

        15 Los fariseos, a su vez, le preguntaron también cómo había llegado a ver. Él les respondió: ┤Me puso barro en los ojos, me lavé y veo¬.

        Los fariseos comienzan el interrogatorio. No les interesa el hecho de la curación, sino el cómo, porque ahí es donde pueden ver si ha habido infracción de la Ley. No se alegran con el hombre, lo humano se mira a través de lo jurídico. La respuesta del hombre es escueta: "Me puso barro en los ojos, me lavé y veo". El hecho es incontrovertible, por su misma simplicidad. No se nombra a Jesús, que está en el trasfondo e inquieta a los fariseos. Aparece un interés legalista por parte de los fariseos, un interés que está por encima de la persona humana. Un sistema más que deja en un segundo o tercer plano a la persona. Son sistemas de inhumanidad. La respuesta del que fue ciego: sigue siendo lamido la misma y lo mismo de simple (simplicidad, no simplona): Tomó la iniciativa Él, hice yo lo que me mandó y veo. El ciego ahora se limita a contestar lo que preguntan y narra el hecho, el signo, la señal. Les está narrando una acción mesiánica, un signo propio del Mesías: Abrir los ojos". Esta formulando, narrando, formulación teológica de una acción, de un gesto liberador. Está dando las razones de su esperanza que no son formulaciones abstractas, sino vivenciales. Es una manera extraordinaria de evangelizar también el que fue ciego: narrar lo que Jesús ha hecho en él.

        16a Algunos de los fariseos comentaban: ┤Ese hombre no viene de parte de Dios, porque no guarda el día de descanso¬.

        La respuesta del ciego produce división entre los fariseos. Para unos la Ley es la norma indiscutible que regula la relación con Dios y traza la línea discriminatoria entre los que le agradan y los que son rechazados por él. El Dios de ellos no se interesa por el hombre que sufre o está inutilizado; para él, lo inviolable, el valor supremo, es la Ley (cf. 5,10.22-23 Lects.). Sin embargo, la Ley impersonal, como un muro, oculta el amor de Dios y le impide manifestarse (2,6).

        16b Otros, en cambio, decían: ┤°Cómo puede un hombre, siendo pecador, realizar semejantes señales?¬. Y estaban divididos.

        Para otros, la duda se ha posado en su corazón. Ser pecador, prácticamente equivalente de impío, descreído, parece incompatible con la señal tan clamorosa que acaba de realizar Jesús. Ellos, además, hablan de ┤señales¬ en plural, conocen su actividad. Descubren que el hecho ┤señala¬ a una realidad superior, que no puede ser más que de Dios. Pero lo que les impresiona es la calidad de la acción; descubren en ella el poder de Dios, no el amor del Padre. El grupo está dividido, Jesús hace vacilar su seguridad. Las señales, los signos, las acciones liberadoras aparecen como una oferta gratuita ante la cual unos pueden reaccionar de una manera y otros de otra.

         

      13. Llega un momento, en el proceso de evangelización del hombre en el que va a tener que expresar delante de un ambiente hostil, no solo el hecho de la curación, sino que se va a implicar. Esto demuestra un rasgo muy importante en el proceso de evangelización: tiene que decir lo que él piensa y vive a riesgo de lo que sea.
      14. 17 Le preguntaron otra vez al ciego: ┤A ti te ha abierto los ojos, °qué piensas tú de él?¬. Él respondió: ┤Es un profeta¬.

        En esta división, acuden al hombre y le preguntan su parecer, como testigo de excepción. Lo expresa con toda sencillez: "Jesús es un profeta". No ha descubierto toda la realidad de Jesús, pero para él es indiscutible que no está separado ni en contra de Dios; es un enviado suyo y actúa en su nombre. Es el mismo proceso de reconocimiento de Jesús que siguió la samaritana (4,19). Ahora el que fue ciego tiene la posibilidad de explicitar mejor la comprensión que tiene de Jesús. Es un profeta. Para él no hay duda, habla como un testigo, no como un experto en la Ley; habla en concreto, no en abstracto. Quien está en un proceso de evangelización que ha abierto Jesús, se está convirtiendo en un verdadero testigo y evangelizador. En este momento, según el nivel de evangelización que está, así la expresa y desde ese nivel evangeliza. No hay que terminar el proceso evangelizador para empezar a evangelizar. Hablábamos cómo los procesos evangelizadores son procesos en espiral. Es muy importante en la evangelización animar a formular la experiencia que se va haciendo para poder expresarla. Procesos evangelizadores que no tienen este dinamismo en espiral, sino en lineal, son procesos llamados a morir en el intento.

         

      15. Su testimonio, como es lógico, no lo aceptan los fariseos, pues no les ha dicho lo que ellos esperaban sino la realidad de su vida y experiencia. esto hace que impliquen también a los padres. es un precio que hay que pagar.
      16. 18-19 Los dirigentes judíos no creyeron que aquél había sido ciego y había llegado a ver hasta que no llamaron a los padres del que había conseguido la vista y les preguntaron: ┤°Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? °Cómo es que ahora ve?¬.

        Los "judíos" (los dirigentes: sumos sacerdotes, fariseos.. ) ante el insoluble dilema se refugian en la incredulidad. No quieren ver el hecho, porque contrasta con sus convicciones y derriba su sistema teológico. La ideología los ciega. Esta, constituida en prejuicio y privilegio, es para ellos indiscutible; atrincherados en ella, deforman o niegan la misma realidad.

        Esto le pasa al sistema y a sus secuaces, les ciega la ideología dominante y no ven la realidad del mundo obrero, sobre todo la más precaria y cómo hay ahí una dignidad humana capaz de superar la opresión que el mismo sistema ejerce. Llaman a los padres del antes ciego para descubrir si hay fraude. Estas personas no habían tenido culpa de la ceguera de su hijo (9,3); son gente sometida, que tampoco ha conocido la libertad. De hecho tienen miedo a los dirigentes (cf. 7,13), viven en las tinieblas. Hoy la mayoría del mundo obrero es como los padres del ciego... La pregunta que les hacen es doble: en primer lugar, si es verdad que nació ciego y, en caso afirmativo, cómo ha obtenido la vista. Acuden a los padres con la oculta esperanza de que el hecho no sea real, pero no harán más que confirmarlo. Tendrán que recurrir entonces, para defenderse de su propia incoherencia, a un "a priori teológico" que justifique su postura. Es significativo lo que produce esa aferración a la ideología absolutista: ciega a la realidad, camufla la verdad con la injusticia, se busca testigos para seguir defendiendo la ideología opresora, imposibilita al cambio, impide la conversión, hace sumergirse a los que la siguen cada vez más en las tinieblas, utilizan esa misma ideología para parapetarse en su incoherencia y, como veremos más adelante, no queda más remedio que la intolerancia y la postura autoritaria.

        20-21 Respondieron sus padres: ┤Sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego. Ahora bien, cómo es que ve ahora, no lo sabemos, y quién le ha abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos. Preguntádselo a él, ya es mayor de edad; él dará razón de sí mismo.

        Los padres afirman el hecho que saben de primera mano: su hijo nació ciego. Pero insisten en su ignorancia del modo o del agente de la curación. Rehúsan toda complicidad con el hecho de que su hijo vea; declaran no tener noticia de quién lo ha curado. Se defienden como si ┤ver¬ fuera un crimen; así lo es de hecho para los fariseos.

        22 Sus padres respondieron así por miedo a los dirigentes judíos, porque los dirigentes tenían ya convenido que fuera excluido de la sinagoga quien lo reconociese por Mesías.

        La alegría natural por la curación del hijo no puede manifestarse. Impera el miedo. Tal es la situación del pueblo ante las autoridades (cf. 7,13). Los súbditos no deben tener opinión propia, sino depender de la declarada por los dirigentes (7,26). Estos pueden imponerla porque disponen de medios de coacción: tenían ya convenido que fuera excluido de la sinagoga. No dan razones, es un acto de pura autoridad. Se ve ahora por qué Jn ha cambiado la denominación ┤los fariseos¬ por ┤los dirigentes¬; la decisión no es sólo farisea, pertenece al círculo de poder en su conjunto. Es curiosa la mención del Mesías en este lugar. La multitud de Jerusalén, al menos en gran parte, lo había reconocido por tal, y eso había alarmado a los fariseos, que, de acuerdo con los sumos sacerdotes, habían mandado prender a Jesús (7,31s.41). La incredulidad total era propia de los dirigentes (7,48; 8,19.25.53.59), aunque había partidarios del sistema que le daban crédito (8,31). Los representantes oficiales de Dios y de su Ley excomulgan al que reconoce en Jesús, que libera a los que ellos oprimen, al enviado de Dios, al Mesías. Sus padres siguen en la misma situación que estaba antes el ciego, sin conciencia, oprimidos, con miedo a los dirigentes, sin atreverse a dar la cara, sin libertad, sin opinión propia, encorsetados en la ideología de los dirigentes, sin poder expresar ni siquiera la alegría de la liberación del hijo, sin madurez... Contrasta con la postura del hijo, con verdadera conciencia, dando la cara, con opinión propia, libre, maduro, capaz de dar razón de su identidad, sin miedo..

        23 Por eso dijeron sus padres: ┤Ya es mayor de edad, interrogadlo a él¬.

        Estas personas viven atemorizadas, no se atreven a desafiar a sus opresores. Según los dirigentes, es malo que el ciego haya visto, porque el hecho se opone a su Ley. Se oponen así ellos a la experiencia humana, invierten los valores elementales. Los padres no pueden manifestar alegría ni mostrarse agradecidos a Jesús. Podrían ser considerados como renegados y apóstatas.

         

      17. El que fue ciego se ve abocado a una tentación: separarse de Jesús.
      18. 24 Llamaron entonces por segunda vez al hombre que había sido ciego y le dijeron: ┤Reconócelo tu, ante Dios. A nosotros nos consta que ese hombre es un pecador¬.

        Dios no puede actuar contra el precepto en beneficio del hombre: ese bien del hombre es un mal, una ofensa a Dios. Ahora le piden al ciego curado que lo reconozca él mismo. Quieren imponerle su idea de Dios, el juicio que ellos formulan, como más válido que su propia experiencia. El hombre tendría que admitir que habría sido mejor seguir ciego, porque la vista de que ahora goza es contraria a la voluntad de Dios. Defienden su postura negando la evidencia. Son los enemigos de la luz; con ┤la mentira¬ (cf. 8,44) intentan extinguirla (1,5). El absurdo del poder y de la ideología dominante llega hasta querer hacer entender al que fue ciego lo incomprensible. Que el que hace el bien, libera al oprimido, abre los ojos y da la luz, es malo. Que Dios no permite eso. Pero el que había sido ciego, que va haciendo la experiencia desde lo que ha acontecido en su propia vida, no se deja coger de nuevo por una ideología, una comprensión de un Dios como el que el sistema le había impuesto a él ya antes. El que había sido ciego ha vivido las dos cosas: la opresión y la liberación, un Dios en contra del hombre y un Dios a favor del hombre. Y esto marcha mucho, tiene ya otra identidad con la que se encuentra a así mismo y que le ha abierto a una trascendencia liberadora. De ahí la respuesta siguiente del que fue ciego.

         

      19. El hombre empieza a discernir muy bien en su interior los hechos de la ideología. se queda con el hecho y con su experiencia. Es algo que le ha marcado tanto que le ayuda a superar la tentación de negar a Jesús.
      20. 25 Replicó entonces él: ┤Si es pecador o no, no lo sé; una cosa sé, que yo era ciego y ahora veo¬.

        El ciego experimenta en sí mismo la libertad y la integridad humana como un bien. Su experiencia ha sido la del amor gratuito, la de una relación personal comunicadora de vida. Es esto lo que le abre en realidad los ojos y lo hace más sabio que los maestros fariseos. Él sabe ahora (más allá de aquella teología y moral legalista) lo que es el hombre y lo que es Dios. Él ve, los maestros están ciegos. Es curioso que, mientras ellos le hablan de Dios, él, ante su propia evidencia, se desentiende de lo que le predican. Se diría que no le importa ese Dios, sino ┤el hombre¬ en quien ha ┤visto¬ el amor gratuito. En Jesús está presente el Padre. La experiencia de la Novedad de Jesús es preferible a la del hombre viejo, sometido, oprimido.

         

      21. Ante la insistencia de los fariseos, el hombre expresa cómo va avanzando dentro de él el proceso evangelizador. su valor y libertad le va llevar a provocar y cuestionar a los mismos dirigentes. La ironía y el humor que utiliza el hombre son signos de su seguridad, de libertad y madurez.
      22. 26 Insistieron: ┤°Qué te hizo? °Cómo te abrió los ojos?¬

        Los dirigentes tan aparentemente seguros de sí mismo, parecen ahora con poco poder para ganarse a un pobre liberado, sin estudios y con la simple experiencia que aparece más fuerte que todo el sistema ideológico donde se apoyan los dirigentes. A los poderosos parece que le ha entrado el miedo en el cuerpo. No aceptan que se les haya segado la hierva debajo de sus pies. Esta obsesión por la pregunta de qué te hizo y cómo son buena muestra de ello.

        27 Les replicó: ┤Ya os lo he dicho y no me habéis hecho caso. °Para qué queréis oírlo otra vez? °Es que queréis haceros discípulos suyos también vosotros?

        . La réplica del hombre los asocia a los sordos de Is 42,18: ┤Sordos, escuchad y oíd; ciegos, mirad y ved¬. El pueblo está ciego, porque no lo dejan ver; los dirigentes, sordos, porque no quieren oír. Ante aquella obcecación, el hombre se permite la ironía: "°Es que queréis haceros discípulos suyos también vosotros?" El nuevo hombre, el que fue ciego, a parte de insinuarles que los ciegos son ellos, se atreve a ironizar con cierto humor ante aquellos personajes tan serios, tan listos, tan preocupados, tan inamovibles. Y es que quien ha sido liberado, quien ha entrado en la nueva creación, quien es tan libre, es capaz de ponerles delante de sus barbas el ridículo al que le lleva su cerrazón e inmovilismo. Es una bonita manera de cuestionarles.

         

      23. El hombre leía el hecho desde la liberación, desde el amor recibido, desde la manifestación de la presencia de dios en Jesús y eso fortalecía su proceso. Los fariseos, poro el contrario, encerraban la verdad en la ideología. empieza a sufrir improperios. cada vez se va pareciendo, adhiriendo más a Jesús sin él saberlo.
      24. 28 Ellos lo llenaron de improperios y le dijeron: ┤Discípulo de ése lo serás tu¬ nosotros somos discípulos de Moisés¬.

        Con la Ley en la mano, ellos saben lo que Dios puede y no puede hacer. Pero el Dios creador no se manifiesta en la Ley, sino en la vida del hombre, liberándolo y salvándolo; no es codificable. Por eso, para creer, hay que leer las señales, las obras de Jesús, que son las del Padre (5,36; 9,4). Dios pide adhesión a la vida que surge por obra de Jesús (ciego que ve). Se plantea así un aspecto fundamental en la evangelización: la opción por el hombre y un proceso interesante para descubrir al verdadero Dios y llegar a la adhesión con Jesús: leer directamente en la vida, donde se manifiesta la acción de Dios, encontrarnos con ese Dios liberador, estar dispuestos a aceptar lo nuevo e imprevisible y obrar en consecuencia con el Dios liberador con el que nos hemos encontrado. La otra alternativa es nefasta: empeñarse en leer la vida a través de una ideología rígida que la suplante conduce a vernos en el trance de negar la realidad y de no reconocer en ella la acción de Dios. Si releemos el POTI, nos encontramos con este aspecto que es algo más que una pedagogía (nć..)

        29 ┤A nosotros nos consta que a Moisés le estuvo hablando Dios; ése, en cambio, no sabemos de dónde procede¬.

        No pudiendo negar el hecho, quieren denigrar la persona.

         

      25. El que fue ciego lee el interrogante que le plantean los expertos de la ley desde un criterio teológico que está al alcance de todos. Su libertad ahora le lleva a defender a Jesús de manera explícita y rotunda.
      26. 30-33 Les replicó el hombre: ┤Pues eso es lo raro, que vosotros no sepáis de dónde procede, cuando me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, sino que al que lo respeta y realiza su designio a ése lo escucha. Jamás se ha oído decir que nadie haya abierto los ojos a uno que nació ciego; si éste no viniera de parte de Dios, no podría hacer nada¬.

         

      27. La suerte de Jesús la está corriendo el hombre, pues cada vez se identifica más con Jesús. Lo expulsan de su comunidad.

34a Le replicaron: ┤Empecatado naciste tú de arriba abajo, ░y vas tú a darnos lecciones a nosotros!¬.

Al ir tomando el hombre una postura más parecida a la de Jesús, al ir expresando cada vez más su identidad con él, va corriendo la misma suerte que el mismo Jesús, pues va creando en los dirigentes los mismos sentimientos hacia él que tienen ante Jesús. Los dirigentes, acorralados, pierden los estribos, lo mismo que ya los han perdido con Jesús. Vuelven a afirmar su superioridad (cf. 9,24: "A nosotros nos consta"). No discuten el argumento del ciego, que es irrebatible; pasan al insulto. En realidad, eran ellos los opresores, los culpables de la ceguera (9,41); son ellos la tiniebla que la produce, pero descargan la culpa en él. Con su afirmación, vuelven a deformar la realidad, esta vez la del hombre mismo.

34b Y lo echaron fuera.

Llegó lo que tenía que llegar. El hombre es expulsado. El discípulo y apóstol, el seguidor de Jesús corre la misma suerte. Ya lo anuncia Jesús: "os expulsarán de las sinagogas", os expulsarán de los lugares de donde los opresores oprimen, crean ciegos, mendigos, personas dominadas. Os echaran fuera de los lugares donde la justicia, el amor al hermano, la lucha solidaria, la fe en el Dios que opta por el hombre y tiene como predilectos a los pobres, donde el lla