APORTACION DE LOS RELIGIOSAS/OS A

LA PASTORAL OBRERA DIOCESANA.

 

 

Aportación de Ángel Macho, religioso asuncionista en el mundo obrero,

en el V encuentro de Religiosas y Religiosos en el mundo obrero

de la diócesis de Madrid.

Con temor y temblor estoy hoy aquí invitado por el delegado de Pastoral Obrera (PO) de Madrid, Manolo Barco, para tratar de animar este encuentro. Quiero hacerlo gustosamente para que entre todas/os busquemos caminos nuevos en nuestra inserción en la PO diocesana. Y quiero hacerlo desde la experiencia y el trabajo de estos años en estos areópagos de la PO.

Estamos, como todos sabemos, en un campo pastoral difícil y complejo. Por un lado, dentro de nuestra Iglesia la PO difícilmente se abre camino si no se cree en ella o se apuesta por ella. Y por otro lado, en este mundo globalizado, tecnificado e informatizado, la PO parece que tiene tintes de otras épocas. Bien es verdad que el mundo obrero de hoy, todos/as lo sabemos, no es el de hace algunos años. Hoy el MO aparece fragmentado, no es un conjunto homogéneo. Esto lleva a decir que la clase obrera ya no existe, que cada vez se habla menos de esto y hasta suena mal hablar hoy de clase obrera. Sin embargo, la condición de asalariado sigue creciendo en nuestra sociedad. Detrás de esta deshomogeneización y fragmentación del mundo obrero hay unos rostros, un nivel de vida, unas prácticas en torno al trabajo, una conciencia etc... Paco Pérez, en la últimas Jornadas de PO de noviembre del 2001 nos decía que el fenómeno de la globalización, acompañada de la liberalización económica, la internacionalización del capital y el auge de la economía de servicios "ha servido para ampliar la brecha entre las clases sociales, dando lugar a una mayor desigualdad, pero también ha servido para incrementar la brecha dentro de las mismas clases", en concreto en la clase obrera. "En todos estos procesos -dice- ha habido vencedores: empresarios sobre trabajadores ; [1] el capital internacional sobre el nacional; el capital vinculado a los servicios (financiero, especulativo, inmobiliario, turístico) sobre el productivo (industria, agricultura, minería...)".

En nuestra Iglesia no nos ahorramos dificultades para que la PO abra caminos. A veces se oye decir que los que nos dedicamos a estas cosas emplea (militante, clase obrera, acción católica, compromiso sociopolítico...). Podemos decir igualmente que existen también brechas dentro de nuestra Iglesia, generalmente de signo contrario a las brechas anteriores (Algunos obispos, delegaciones de PO diocesanas frente a curas y parroquias que no acaban de ver este tipo de pastoral o que se manifiestan abiertamente en contra...)

Este es, pues, el panorama con el que nos encontramos hoy. En este contexto nos encontramos nosotras/os como Vida Religosa (VR) que seguimos machaconamente apostando por la inserción  en nuestros barrios, como pequeños granos de mostaza o como levadura en la masa.

Quisiera apuntar ahora una serie de cuestiones o claves que, desde mi humilde experiencia de estos años en PO , más en concreto, desde la VR inserta y del acompañamiento de militantes cristianos en el mundo obrero, quiero ofreceros, a modo de sugerencias, pues me parecen importantes a la hora de ir descubriendo "nuestra original aportación como VR” a la pastoral obrera diocesana, de la Vicaría, de la Parroquia...

 

1.     Es imprescindible que en este contexto que hemos descrito anteriormente, la VR asegure, mantenga y aliente en su seno el talante encarnatorio de nuestra vida en la periferias de nuestras ciudades y pueblos. Es nuestra manera singular de ser y estar como comunidades religiosas. Desde ahí podemos ser creíbles... Yo sé que en este punto hoy estamos más bien a la baja... Hay dos textos que quisiera leeros a propósito de este primer punto: uno, del documento de "La Pastoral Obrera de toda la Iglesia" afirma en su nº 9: " Las Iglesias particulares han de reconocer y valorar el testimonio de encarnación, silencioso a veces, pero sólido y profundo de muchas comunidades religiosas que: a) comparten la vida en las mismas condiciones de las gentes de los barrios obreros, de los pequeños pueblos... b) evangelizan y hacen presente a la Iglesia entre los trabajadores/as, con su presencia constante y directa, también en colegios, escuelas, dispensarios, comedores..."  El segundo texto es de Antonio Algora, obispo responsable de la PO en la clausura del Congreso de PO de noviembre de 1999. Dice así: "Una palabra de especial agradecimiento para los religiosos/as que hace ya bastante tiempo habéis desembarcado en nuestros barrios y habéis echado raíces en la cultura obrera. Sabemos el esfuerzo que estáis haciendo en vuestras congregaciones para ir creciendo en esta dirección. No os está frenando la sequía vocacional, algunos de vosotros y vosotras os coge ya un poco vejestorios, pero el cariño de Dios hacia el mundo del trabajo necesita de vuestra madurez. Quisiéramos que los más jóvenes se incorporaran a estos dinamismos, aunque no parece que vayan por ahí las tendencias. No os canséis de luchar por introducir este virus en sus jóvenes conciencias" [2] .

He aquí dos textos que nos recuerdan nuestra singular presencia de estar en la Iglesia como VR: el talante encarnatorio de nuestra vida. 

Muy a menudo invocamos el texto evangélico de la Carta a los Filipenses: "Se despojó de su rango y se hizo uno de tantos" (Filp. 2, 6-11)  Desde ahí, Jesús, el Señor, levanta del polvo a los más pequeños. Este pequeño folleto: "La presencia de la vida religiosa en los barrios periféricos. Como afecta a nuestra personalidad y la modifica" [3] , lo dice bien claro. Traduzco del catalán: "hemos optado por seguir a Jesús con su mismo estilo de vida y concretamos esta opción viviendo entre los pobres con el espíritu que resume el himno a los Filipenses y que se nos ha revelado en el Evangelio. Nuestras constituciones hacen explícita en cada congregación la manera como queremos vivir y manifestar esta opción en respuesta a la llamada de Jesús. Cada una lo hará subrayando trazos específicos de la vida de Jesús: la Encarnación, la sencillez de Nazaret, Jesús liberador, maestro, sanador, a lado de los pobres, de los enfermos de los que sufren... Siempre tenemos en el Evangelio la principal "Regla de vida". (pág.27).

 

  1. Pasar de una presencia activa en nuestros barrios a una mayor participación y organización con otros. Segunda clave que yo quiero formularos hoy. Se comprende fácilmente. De una presencia, como VR, en nuestros barrios, elemento importante de nuestro talante encarnatorio, debemos pasar a una participación y organización con otros en la tarea evangelizadora y más en concreto en nuestro trabajo evangelizador en el MO. Hoy creo que se nos pide a la VR inserta organizarnos con otros agentes de pastoral para la misión. Trabajar en plataformas comunes, no propias, acentuar el sentido eclesial trabajando con otras Congregaciones y movimientos obreros cristianos.
  2. Debemos en nuestra tarea evangelizadora con el MO, dar importancia a la formación, la formación nuestra y la formación de los militantes. La PO hace unos años, alentó en cada una de las diócesis y zonas la creación de escuelas de formación sociopolítica. He aquí un reto importante: la formación de la conciencia social. En nuestras programaciones comunitarias debemos dar prioridad a este aspecto. Ponerse en contacto con la Delegación para poder montar en nuestros barrios encuentros sencillos de formación... Junto a esto, cabe que nos planteemos en nuestras comunidades la formación en la Doctrina Social de la Iglesia, que todavía sigue siendo la gran desconocida entre nosotros y entre nuestros cristianos. No hace falta que nos pongamos a hacer un Master en León XIII, por ejemplo, sino montar sencillos coloquios y ponencias desde nuestras parroquias o nuestros centros... Yo creo que es imprescindible esta herramienta para aquel o aquella que ha optado por la evangelización en el MO empobrecido.
  3. Acompañar y colaborar con grupos y movimientos que trabajan en la evangelización del MO Ser compañeros/as de camino al estilo de Jesús con los discípulos de Emaus. Nos lo dice muy claro el nº 26 de "La Pastoral Obrera de toda la Iglesia" (POTI). No podemos olvidar este aspecto: Ser "maestros/as espirituales" y dadores/as de sentido en su sentido más genuino de la palabra. Apoyar y colaborar con los movimientos apostólicos obreros.
  4. Sin dejar las labores de asistencia y promoción que requieren los hombres y mujeres de nuestros barrios, machacados y excluidos por el sistema neoliberal, a través de la presencia en asociaciones, tenemos que estar también presentes en los lugares e instancias de transformación social. "Que no nos cuenten cuentos, como bien dice la HOAC en el folleto "El trabajo precario", diciendo que el mundo obrero no existe, y no existe el conflicto social, la explotación... que los pobres ya no están en el mundo obrero (eludiendo la relación con el trabajo). Nuestro compromiso debe centrarse exclusivamente en los marginados... " [4]

6.      Colaboración e integración en la Delegación de PO diocesana o de la Vicaría para que nuestro aporte como VR se note y sobre todo estemos organizados/as y coordinados/as. (POTI 10). En este sentido debemos también asegurar desde nuestras congregaciones la participación en los encuentros regulares de religiosos/as en el mundo obrero a nivel estatal.

7.      Asegurar y potenciar este tipo de presencia activa y organizada en nuestros barrios, en lo referente a la evangelización del mundo obrero, en la Confer diocesana de Madrid. Llegar hasta crear, si es posible, una comisión o departamento específico de PO

  1. Asegurar y potenciar en nuestras comunidades de inserción análisis de la realidad, y específicamente de la realidad del mundo obrero en nuestros barrios, para que caminemos con lucidez y sepamos acertar a la hora de hacer proyectos pastorales. "toda acción que no esté basada en un buen análisis está viciada por la base", dice Luis Briones. Pero nuestros análisis tienen unas connotaciones claras: Voy a analizar desde los intereses del mundo obrero y de los pobres. Junto a este análisis, hacer lectura creyente para descubrir los pasos de Dios por la vida y lo que El nos pide constantemente.
  2. Trabajar y colaborar en la formación de pequeños equipos o grupos de PO en nuestras parroquias, sencillos, sin muchas pretensiones de momento; pero sí caminando despacio para que la sensibilidad y los problemas del mundo obrero lejano y cercano penetren en nuestras parroquias. Yo creo que en este punto las comunidades religiosas tenemos un campo importante en el que trabajar.

               Los EPPOs  han sufrido su crisis. ¿Qué era mejor, formar Eppos o grupos de iniciación a los movimientos, en concreto a la HOAC? Yo sigo pensando que desde la VR inserta, la creación de EPPOs en nuestras parroquias es un elemento importante, sobre todo con aquellas personas que nunca, o por el momento, no podrán ser militantes de movimientos.

 

10.   Finalmente, la permanencia y la constancia en esta lides, como VR en los barrios, a pesar de que hoy los vientos no nos sean favorables, es importante. Una enorme dosis de paciencia, aguante y terquedad nos es necesaria y, sobretodo, una gran dosis de amor a las personas, descubriendo en ellas el rostro sufriente de Cristo. Saber cada mañana renovar y limpiar nuestra mirada sobre las personas y acontecimientos del mundo obrero, al estilo de las miradas de Jesús, recalentar nuestro corazón y fortalecer nuestras manos en la oración personal y comunitaria.

 

 

                                                                                                       Angel Macho

 

 

 

                                                           Cuestionario para los grupos

 

 

 

               1.- ¿Qué logros y dificultades encontramos en nuestro trabajo evangelizador en el mundo obrero?

 

               2.- Las claves propuestas ¿nos pueden ayudar? ¿añadiríais o quitaríais algunas? ¿Cuáles serían las más prioritarias en estos momentos?

 

               3.- ¿Cómo seguir avanzando? ¿Qué acuerdos o propuestas concretas podemos hacer?.



[1] El conflicto reciente de "Galletas Fontaneda" en Aguilar de Camp¤o (Palencia)

[2] "Ante el siglo XXI, Evangelizaci¤n y Mundo obrero".- Congreso Nacional de PO CCE. Edice. 2000. P…g. 144.

[3] La presÀncia de la vida religiosa als barris perif»rics. Como aixŽ afecta la nostra personalitat y la modifica. Ed. Claret. Col.lecci¤ Cevre 28. Barcelona 1998.

[4] El Trabajo Precario. Cuaderno de uso interno. Comisi¤n Permanente de la HOAC. Madrid. 2001.