JORNADA INTERNACIONAL POR LA SALUD LABORAL

EN EL CONTEXTO DEL JUBILEO 2000

"He venido para tengan vida y la tengan en abundancia" (Jn 10, 10)

SIGNO JUBILAR: «POR UN TRABAJO SIN VÍCTIMAS»

TESTIMONIO DE ROSARIO SERRANO

Hola, me llamo Charo y pertenezco a la HOAC. Estoy casada y soy madre de diez hijos, bueno lo era hasta que ocurrió el accidente.

Me han pedido que os transmita mi testimonio por ser parte real ante la siniestralidad en el trabajo.

Os cuento como sucedió: El 6 de marzo de 1999 mi hijo estaba trabajando en Asturias. Al terminar su jornada y cuando se disponía a disfrutar de su tiempo libre fue sorprendido por una piedra de diez kilos que cayó sobre él desde una escabadora que trabajaba a varios metros de altura sin ninguna protección ni aviso que advirtiera del peligro inminente, ello fue la causa de su muerte instantánea.

Pedro tenía 32 años, era un joven alegre, trabajador y con muchas ganas de vivir. Quería formarse un futuro, realizar aquello para lo que Dios ha creado al hombre y él fue uno de los muchos que a diario están perdiendo la vida (van ya más de un millón). Por causa del EGOISMO de otros que sólo pretenden ganar dinero sea como sea, recortar gastos a costa de no poner los medios para prevenir los riesgos laborales.

¿Cómo lo he aceptado yo?

Ante este dolor se pueden tomar varias posturas: de rabia, odio, desesperación o, por el contrario, de reflexión ante la fe y la esperanza. Mi familia y yo optamos por esto último, no porque sí, porque pensamos que si nosotros somos capaces de amar tanto a un hijo, Dios que es Padre infinito tiene que amarlo mucho más y no puede dejar que esto ocurra por nada. Para Dios todo tiene un sentido, nada se pierde. Creemos que con la muerte de nuestro hijo, como la de tantos otros, ellos son la semilla que hará triunfar un día no muy lejano la justicia de Dios.

Cuando el año pasado en una Eucaristía como esta yo firmé como muchos de vosotros el comunicado en el que se pedía más seguridad en el trabajo, ¿Cómo podía suponer que un hijo mío iba a ser víctima de esa falta de seguridad?

Por eso desde aquí me atrevo a pediros vuestra solidaridad y vuestro esfuerzo en trabajar para crear conciencia social y evitar que estas cosas pasen desapercibidas y se vean como algo normal. Yo, como militante de la HOAC y de Pastoral Obrera, intento trabajar apoyando todas las iniciativas que a este respecto se tomen; sé que van encaminadas a crear un mundo más justo ayudando a la liberación y la dignidad de la persona trabajadora, pero creo también que es tarea de todos anunciar el evangelio de la VIDA

Madrid, 5 de Abril de 2000


VER:

Pedro, el hijo de Charo, muerto en accidente laboral, según hemos visto en el testimonio de su madre, no es un hecho aislado. Tampoco es un hecho aislado la realidad y sufrimiento que ha vivido y vive la familia de Charo por la pérdida de Pedro. La impotencia, la desesperación, la rabia, el dolor y otros sentimiento profundo que produce la pérdida de un hijo, de un padre, de un marido, de una esposa, que una mañana o u na tarde salienron a sacarse el pan de sus espaldas para la familia, .... son expereincias y sentimientos profundamente humanos que se viven en el seno de las familias obreras, en el corazón del mundo obrero. No todas las familias obreras, ante la muerte de un miembro de la familia en accidente laboral, viven este dramático acontecimiento como la famila de Charo desde «la reflexión ante la fe y la esperanza», a partir del sentimiento de dolor y sufrimiento tan profundo. Pero este tipo de experiencias, se vivan desde la fe o no, no dejan de ser experiencias de dolor, de sufrimiento y no dejan de convertirse en un grito que «clama al cielo».

La muerte de Pedro por accidente laboral se inscribe dentro de una situación que, por desgracia, alcnaza a miles de trabajadores.

Según la Organización Internacional del Trabajo, 1.100.000 personas mueren al año, víctimas por accidentes y enfermedades laborales en el mundo, ¡¡2 personas cada minuto!!

En España, murieron en el trabajo 1.071 personas en el año 1998 y el número de víctimas sigue creciendo.

En nuestra Comunidad, Madrid, cada 4 días muere un trabajador. Se producen 220 accidentes cada día, de los que 3 son graves y 217 leves.....

Y esto ocurre a pesar de la introducción, en el año 1995, de una nueva Ley sobre la Prevención de Riesgos Laborales. Es más, a pesar de la nueva normativa, la siniestralidad laboral está creciendo.....

Analizando el porqué de estos accidentes, se constata que tienen una mayor incidencia en la precariedad del trabajo: mayor siniestralidad en trabajadores con contratos temporales.

La prevención de los accidentes se valora en la cultura empresarial como un gasto y no como una inversión que redunda en una mejora de la competitividad de las empresas.

Prevalece el criterio de la máxima rentabilidad por encima del respeto a la vida de los trabajadores.


JUZGAR:

En el mundo obrero se ha asentado el dolor y el sufrimiento desde siempre. Un sufrimiento y un dolor que tiene su origen en la explotación y las injusticias que se cometen sobre él. Es decir, un dolor que tiene unas causas estructurales muy concretas en el mundo en el que estamos, vertebrado por el sistema neoliberal-capitalista, que tiene como principio la mayor productividad con los mínimos costes, por encima de la persona humana. Cuando la persona humana no está en el centro de la economía, de la política, de la producción, de las relaciones laborales, etc., sino, por el contrario, ésta es supeditada a un segundo y tercer lugar, no se le está respetando su dignidad de persona y de hija de Dios. El paro y la precariedad laboral (en cualquiera de sus múltiples formas) son el origen de ese sufrimiento y dolor que padece el mundo obrero en aquello que lo define como tal. Pero la consecuencia de esta situación grave de precariedad que vive el mundo obrero llega a su máxima expresión en lo que nos hemos acostumbrado a llamar accidentes laborales en los que muchos trabajadores pierden la vida. Anuqe en ocaciones también influye la negligencia de los trabajadores, no es la causa fundamental.

Este sufrimiento que padece el mundo obrero no tiene nada que ver con lo que el Génesis nos dice: "Comerás el pan con el sudor de tu frente". El mismo Dios que reconoce la fragilidad de la persona humana, es el que "no aguanta" que ninguno de sus hijos e hijas sean tratados sin el respeto que se merecen. "He visto la aflicción de mi pueblo y he escuchado los gritos que le arrancan los capataces y he decidido sacarlos de esa situación".

Si nuestro Dios se puede definir por algo es por sus entrañas de misericordia, por su amor hacia el ser humano y por su predilección por los pobres, por todos aquellos que sufren y por todos los que son oprimidos o explotados, por todos aquellos a los que el mundo no le hace justicia.

En la celebración del Año Jubilar 2000 no podemos olvidar desde la Delegación de Pastoral Obrera la dimensión social del Jubileo desde lo más concreto y específico que atañe al colectivo al que la Iglesia nos ha enviado. Los obispos reconocen que "la dimensión social del Jubileo se puede concretar en estos dos aspectos fundamentales que son llamados por el Papa Juan Pablo II el Evangelio de la Vida y la familia y el Evangelio del Trabajo».

La Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española de Abril de 2000, ha emitido una nota ante la Jornada Internacional por la Salud Laboral (la hemos introducido en el primer cuadernillos de los materiales sobre el 1º de Mayo) en la que se nos dice:


"Todos los cristianos debemos implicarnos en la defensa de la vida en el trabajo, porque "el compromiso al servicio de la vida obliga a todos y cada uno. Es una responsabilidad propiamente "eclesial" que exige la acción concertada y generosa de todos los miembros y de todas las estructuras de la comunidad cristiana" (Juan Pablo II, o.c. nº 79). Recordamos que, para defender la vida, es necesario que se reconozca la justa escala de valores, la primacía del ser sobre el tener, de las personas sobre las cosas (Juan Pablo II, o.c. nº 98). Y esto, aplicado a las políticas laborales, implica que éstas son correctas, desde un punto de vista ético, cuando los derechos objetivos de los trabajadores son plenamente respetados y sus deberes correspondientes son responsablemente vividos (Juan Pablo II, Laborem exercems, nº 17).

La situación de la salud laboral urge a los cristianos a comprometerse activamente por un trabajo sin víctimas, en defensa de la vida, colaborando según las posibilidades de cada uno a formar, en nuestra sociedad, la conciencia de la gravedad de la situación y sus causas, y seguir apoyando la promoción del mundo del trabajo en el conocimiento de los derechos y también de las obligaciones de los trabajadores respecto a la salud laboral, para exigir su respeto y comprometerse en observar la normativa laboral."

ACTUAR:

Como sugerencia ofrecemos «Diez compromisos por un trabajo sin víctimas» que están en la campaña que la HOAC está llevando este año:

1º Combatir la resignación, ... los accidentes de trabajo y el deterioro de la salud en el trabajo no son una fatalidad .., sino una situación con causas ... concretas y que se pueden cambiar.

2º Denunciar las resonsabilidades que existen ante esta situación, especialmente los incumplimientos de la Ley y las malas condiciones de trabajo ....

3º Convertir la salud en el trabajo en una prioridad social, ... conciencia de la gravedad de lo que ocurre, del sufrimiento ..., de sus causas; buscar respuestas eficaces y generando movilizaciones en torno a la defensa de la vida y salud en el trabajo.

4º Promover el reseto efectivo de los derechos laborales y combatir la precariedad del trabajo..

5º Exigir el cumplimiento de la prevención de riesgos laobrales en los lugares de trabajo... Su incumplimiento es causa fundamental de la siniestralidad.

6º Fomentar la cultura de la prevención en el trabajo...

7º Promover la acción sindical... instrumento para la defensa y promoción de los derechos de los t rabajaores/as

8º Promover la universalidad del derecho a la salud en el trabaj... teniendo en cuenta la situación de trabajadores del Sur y de muchos inmigrantes.

9º Promover la solidaridad para construir una nueva cultura de la vida... colocar los derechos de las personas en primer lugar, y solidaridadasd sobre todo con los más empobrecidos.

10º Vivir desde la cercanía a las víctimas de los accidentes de trabajo y de falta de salud laboral

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