LA FORMACI²N DE MILITANTES OBREROS CRISTIANOS

SEGŽN LA PASTORAL OBRERA

(Esquematizado por Manolo Barco a partir del Documento de la Conferencia Episcopal EspaŅola La Pastoral Obrera de Toda la Iglesia (POTI)

 

CONTEXTO DE LA FORMACI²N

 

La formaciŪn de militantes obreros cristianos est· un funciŪn de la misiŪn de la Iglesia. Una Iglesia inserta en el mundo como levadura en la masa y con una presencia significativa. Significativa en el sentido de ser signo de la liberaciŪn y salvaciŪn de Jesucristo que ha venido a ģreunir a los hijos dispersosī, convoc·ndolos a la mesa de la filiaciŪn y fraternidad.

 

Esta inserciŪn de la Iglesia en el mundo se concreta desde Pastoral Obrera en la presencia significativa en el mundo obrero, en medio de tantos y tantas hermanos y hermanas trabajadores y trabajadoras que, siguiendo a Jesucristo, se hacen presentes en la sociedad, a travČs de este mundo obrero, desde los m·s pobres del mismo; desde aquellos que viven de manera m·s dram·tica las consecuencias de un sistema que poneŻ por encima de la persona ģel dinero y la producciŪnī.

 

La Pastoral Obrera, lŪgicamente, est· presente en la vida y misiŪn de la Iglesia, (Cfr POTI 1-11)Ż Pero al mismo tiempo la Pastoral Obrera, como todo tipo de Pastoral, ha de estar presente en la sociedad como exigencia de la misiŪn evangelizadora. AsĢ nos lo recuerdan nuestros obispos en el Documento de ģLa Pastoral Obrera de toda la Iglesiaī, citando el Documento de ģLos Cristianos Laicos, Iglesia en el mundoī, La presencia p™blica de la Iglesia es una exigencia de su misiŪn evangelizadoraŖ

 

Es verdad que el mundo obrero ha vivido y est· viviendo profundos cambios, lo mismo que el resto de la sociedad. Unos cambios que, aunque no pocos han ido en la direcciŪn de la dignificaciŪn de la persona, de los colectivos y pueblos, otros muchos est·n teniendo consecuencias graves para los pueblos, colectivos y personas, situaciones que hemos de afrontar con todo realismo camuflar la verdad con la injusticia o la colaboraciŪn con la misma. Es desde ahĢ, desde el corazŪn mismo de la vida, desde la verdad de la vida y realidad, desde donde estamos llamados a ser testigos-militantes cristianos. “En muchas ocasiones los Obispos espaŅoles hemos ofrecido a los catŪlicos y a la sociedad en general, nuestros an·lisis, reflexiones y sugerencias sobre el momento actual, con sus luces y sombras... La solidaridad de la Iglesia con los pobres, "participando en los gozos y esperanza, las tristezas y angustias de todos"Ŗ , siguiendo a Jes™s y la esperanza en el Reino de Dios, nos impulsa a afrontar con realismo la actual situaciŪn social con sus elementos contrapuestos y sus aspectos negativosŖ. Entre otros seŅalamos:

Esta realidad que nos seŅalas los obispos a nivel general es la que aparece a los distintos cuadernos del presente material, sobre todo en los primeros cuando se trata de la memoria del 1† de Mayo y de la situaciŪn de precariedad que vive el mundo obrero hoy.

Es ese el contexto desde donde nos planteamos la evangelizaciŪn del mundo obrero hoy y, como consecuencia de la misma, la formaciŪn de militantes cristianos.

“A travČs de la Pastoral Obrera ha de plantearse, desde dentro de ese mundo, cŪmo anunciar ahĢ la Buena Noticia, cŪmo iluminar y trabajar por la transformaciŪn de esa realidad desde los valores del Evangelio, cŪmo ser ahĢ instrumento dŪcil a la acciŪn del EspĢritu, para que la Iglesia de Jesucristo nazca, eche raĢces y se consolide en el mundo del trabajo. (POTI 12)

 

 

PRESUPUESTOS DE LA FORMACI²N DE MILITANTES

 

La evangelizaciŪn de este mundo no se puede realizar de cualquier manera y haciendo cualquier cosa. Algo esencial en esta tarea es la presencia y compromiso de los cristianos en la vida p™blica. En este sentido los obispos seŅalan como elementos fundamentales de dicha evangelizaciŪn:

 

ParticipaciŪn de los laicos

Las comunidades eclesiales, asociaciones y movimientos apostŪlicos, deber·n impulsar la participaciŪn de sus miembros en la vida p™blica a travČs de las instituciones polĢticas, sindicales, culturales, sociales... a fin de construir y reconstruir el tejido social en lĢnea de justicia, fraternidad, libertad... (POTI 13)

 

El Anuncio, Presencia y Compromiso

Las comunidades eclesiales, asociaciones y movimientos apostŪlicos no sŪlo potenciar·n la presencia de sus asociados en las realidades temporales, como exigencia de su propio bautismo, sino que ayudar·n a que lo hagan desde valores y criterios evangČlicos, como levadura que dinamiza, como luz en el candelero y como ciudad construida sobre el monte que anuncia la Buena Noticia de Cristo, el SeŅor, potenciando la formaciŪn integral de la persona, la opciŪn por los sectores m·s pobres del mundo obrero y el discernimiento cristiano de los acontecimientos y de las propias actuaciones. (POTI 14)

 

Denuncia profČtica

Las comunidades eclesiales, asociaciones y movimientos apostŪlicos, en el ejercicio de su misiŪn evangelizadora, denunciar·n las situaciones de injusticia o explotaciŪn, tanto individuales como colectivas, contrarias al Plan de Dios. (POTI 15)

 

RelaciŪn con otras organizaciones

Para mejor conocer la realidad y la situaciŪn por la que pasa el mundo obrero, las comunidades eclesiales, asociaciones y movimientos apostŪlicos mantendr·n contactos periŪdicos con las organizaciones sindicales y asociaciones que el mundo obrero se da a sĢ mismo. (POTI 16)

 

AcompaŅamiento y la animaciŪn

Los cristianos que se sientan especialmente vocacionados a compartir, total o parcialmente, la vida de los distintos fragmentos del mundo obrero actual: trabajo, paro, vivienda... en sus compromisos y opciones deber·n ser alentados y acompaŅados por la comunidad.(POTI 17)

Para animar el compromiso de los cristianos laicos en la vida p™blica y el necesario acompaŅamiento pastoral, hay que promover la formaciŪn adecuada y animar la disponibilidad y dedicaciŪn de sacerdotes, di·conos permanentes y religiososŻ (PITI 18)

 

RelaciŪn Pastoral Social- Pastoral Obrera

La Conferencia Episcopal y las Iglesias particulares promover·n las relaciones entre Pastoral Social y Pastoral Obrera para recoger la sensibilidad de Pastoral Obrera hacia grupos de marginaciŪn social (drogadictos, tercera edad, emigrantes e inmigrantes...) y asegurar que la Pastoral Social dČ respuestas que impliquen, en la pr·ctica, promociŪn, liberaciŪn, lucha por la justicia.. (POTI 19)

 

 

URGENCIA Y PRIORIDAD DE LA FORMACI²N DE MILITANTES

 

La formaciŪn no es un privilegio de algunos, sino un derecho y un deber de todosŖ.

La formaciŪn de los fieles laicos se ha de colocar entre las prioridades de la diŪcesis y se ha de incluir en los programas de acciŪn pastoral, de modo que todos los esfuerzos de la comunidad (sacerdotes, laicos y religiosos) concurran a este finŖ.

La formaciŪn implica un dinamismo, una actividad, una metodologĢa y una preocupaciŪn que abarcan toda la vida y que estimulan la autoafirmaciŪn basada en la responsabilidad personalŖ.

El cristiano laico se forma especialmente en la acciŪn. Un mČtodo eficaz en su formaciŪn es la RevisiŪn de vida, avalado por la experiencia y recomendado por el magisterio de la Iglesia Ŗ.

En esto partimos de la larga experiencia que los movimientos apostŪlicos tienen ya en la Iglesia que ha puesto de manifiesto la importancia de la formaciŪn en los militantes obreros cristianos para asumir su propio protagonismo laical y su misiŪn evangelizadora, tanto personal como comunitaria. (POTI 20)

 

DINAMISMO PEDAG²GICO DE LA FORMACI²N DE MILITANTES

 

ŻLas Iglesias particulares en la elaboraciŪn de cualquier Plan de FormaciŪn o documentos que hayan de publicar, tendr·n en cuenta :

  1. Partir del conocimiento directo y vivo de la realidad, sintiČndola como propia, con el corazŪn y no sŪlo con la razŪn.
  2. Analizar las causas profundas de la desigualdad social, descubriendo cŪmo influyen en las personas, quČ vĢctimas crea, y seŅalando, a la vez, los valores, aspiraciones y esfuerzos, tambiČn de incoherencias de los trabajadores.
  3. Tomar conciencia de la actuaciŪn del EspĢritu de Dios, que anima y mueve sus esfuerzos y sus luchas.
  4. Comprometerse en la transformaciŪn de la realidad seg™n el proyecto de Dios incidiendo de manera especial en las causas. (POTI 21)

Pero este dinamismo es el que se sigue como proceso en la formaciŪn diaria en los Equipos de Vida de los militantes obreros cristianos

 

Ese proceso de formaciŪn que se realiza en los equipos de militantes viene complementado con otros espacios formativos m·s sistem·ticos, tanto a nivel antropolŪgico, social, sindical, polĢtico, bĢblico, teolŪgico, etc., dependiendo de cada Movimiento u OrganizaciŪn

 

OTRAS INSTANCIAS DE FORMACI²N

 

La Conferencia Episcopal, reconociendo que las Instituciones y Escuelas de formaciŪn de laicos existentes son tan necesarias como insuficientes, animar· o promover· la creaciŪn de instituciones para la formaciŪn integral y acompaŅamiento de los laicos comprometidos en los distintos ·mbitos de la vida p™blica: Escuelas Sociales o Centros de formaciŪn que ayuden a conocer la Doctrina Social de la Iglesia y sus exigencias, la Historia del Movimiento Obrero, cursillos especializados sobre polĢtica econŪmicaŻ y sobre formaciŪn bĢblica, teolŪgica, catequČtica.... (POTI 22)

 

FORMACI²N ESPECÕFICA TAMBIŠN PARA SACERDOTES, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS Y SEMINARISTAS

 

Para que se dČ una pastoral verdaderamente incisiva y eficaz hay que desarrollar la formaciŪn de los formadoresŖ .

Los candidatos al sacerdocio, los di·conos permanentes, los sacerdotes y religiosos, han de formarse especĢficamente para reconocer y promover los carismas de los laicos, conociendo la historia del mundo obrero, sus relaciones con la Iglesia, su cultura y religiosidad, las lĢneas b·sicas de la Pastoral Obrera de la diŪcesis, la Doctrina Social de la Iglesia.... (POTI 23)

 

ParticipaciŪn de los laicos en la formaciŪn de los seminaristas y sacerdotes

Los Obispos promover·n la presencia y participaciŪn de los laicos en la formaciŪn de los candidatos al sacerdocio y en la formaciŪn permanente del cleroŖ, potenciando Encuentros de Seminaristas-Mundo Obrero, cursillos de formaciŪn y Jornadas programadas por los grupos y movimientos apostŪlicos Obreros. (PITI 25)

 

ESTILO DE VIDA PERSONAL COHERENTE CON EL EVANGELIO DE JESUCRISTO

La formaciŪn de los laicos ha de contribuir a vivir en la unidad dimensiones que, siendo distintas, tienden con frecuencia a escindirse...Ŗ. En este sentido, por ejemplo, hoy, m·s que nunca hay que:

ESPIRITUALIDAD, LUGAR PREFERENTE EN LA FORMACI²N

En la formaciŪn de los laicos, el cultivo de la espiritualidad ha de ocupar un lugar preeminenteŖ.

Para que la fe sea plenamente acogida, enteramente pensada, fielmente vividaŖ hay que:

  1. Potenciar una espiritualidad donde se asegure la oraciŪn personal, se parta de la vida, se eduque la mirada a la realidad, se una la acciŪn y la contemplaciŪn... Donde se cuide la celebraciŪn festiva de la fe, especialmente, a travČs de la EucaristĢa -culmen de nuestra vida cristiana- y a travČs del Sacramento de la Penitencia y de otros medios que, desde la experiencia acumulada a lo largo de los aŅos en grupos y movimientos de Pastoral Obrera han ayudado a descubrir el paso salvador del SeŅor, en: retiros, ejercicios espirituales, Revisiones de Vida, Estudios del Evangelio...
  2. Asegurar una espiritualidad de acompaŅamiento, al estilo de Jes™s con los de Ema™s; a fin de que el militante y el agente de la Pastoral Obrera:

…        Se sienta miembro de la comunidad eclesial y ciudadano de la sociedad civil.

…        Sea solidario con los hombres y testigo del Dios vivo.

…        Se comprometa en la liberaciŪn de los hombres y sea contemplativo.

…        EstČ empeŅado en la renovaciŪn de la humanidad y en la propia conversiŪn personal

…        “Viva en el mundo sin ser del mundo (Jn. 17, 14-19),como el alma en el cuerpo, asĢ los cristianos en el mundoŖ. (POTI 26)